¿El compositor más grande de la historia?
Ayer en Radio Clásica, el conductor del programa “Una hora con Bach” afirmó sin pestañear, con una rotundidad que descartaba cualquier discrepancia, que Johann Sebastian Bach ha sido no solo “el padre de la música”, sino el mayor compositor de todos los tiempos. Me parecería esta última una opinión muy respetable, pero… si fuera acompañada de algo así como “en mi opinión”. Sin esta apostilla, resulta una afirmación dogmática, una afirmación demostrable, que no admite discusión posible. Lo cual, evidentemente, no es cierto.
Ese señor está en su derecho de opinar así -ni siquiera creo que sea una opinión estrafalaria, pues hay muchos expertos que lo consideran así-, pero en una emisora que es pública debería ser más prudente y dejar bien claro que esa es una opinión suya, no una verdad que nadie deba poner en duda.
Lo que no me parece de recibo es lo de “el padre de la música”, desdeñando, borrando de un plumazo a grandes antecesores suyos, sean Palestrina, Victoria o Monteverdi.
Ahora voy a dar yo mi opinión personal sobre cómo puede decidirse quién sea “el más grande”. Bach puede ser ese si consideramos la sabiduría y la profundidad como los mayores valores de un compositor. Pero alguien puede -y ocurre muchas veces- alegar que el más grande es Wolfgang Amadeus Mozart, debido a su facilidad, su perfección y, sobre todo, al hecho de haber sido enorme en todos los géneros musicales que existían en su tiempo, incluyendo dos campos tan alejados entre sí como la ópera italiana y la alemana. Incluso alguien puede alegar que Georg Friedrich Haendel abarcó mayor número de géneros que Bach, aunque de su música para órgano y de sus improvisaciones en el llamado “instrumento rey” no se conserva casi nada. También puede alegarse que Franz Joseph Haydn no es en conjunto inferior a Mozart, pues su papel en la historia de la música ha sido incluso más decisivo, como prácticamente “inventor” de los dos géneros instrumentales más trascendentales: la sinfonía y el cuarteto de cuerda.
Pero ¿y Ludwig van Beethoven? Desde luego, si se considera que la experimentación y la innovación permanentes son valores importantísimos, el de Bonn sería el indiscutible número uno. Y en estos aspectos tampoco Richard Wagner sería precisamente un pardillo… Quizá, incluso, podrían añadirse otros pocos candidatos: Franz Schubert (ni siquiera Mozart le superaría quizá si hubiera muerto cuatro años más joven), Johannes Brahms, Fryderyk Chopin, Giuseppe Verdi (¿quiénes ha conectado mejor que estos dos últimos con la sensibilidad de millones de personas?)…
Bueno, mi compositor predilecto es Beethoven, pero no me atrevería a afirmar que sea el más grande sin duda, ni siquiera en este blog, que es un lugar particular mío para verter mis opiniones personales, y no un medio público de formación y divulgación cultural, como debería serlo Radio Clásica.
Por cierto, una pregunta para terminar: aunque en el siglo XX ha habido unos cuantos compositores grandísimos que están en la mente de todos (desde el último Gustav Mahler y Richard Strauss a Claude Debussy, Béla Bartók, Arnold Schoenberg y otros cuantos), en realidad nos referimos a la primera mitad de ese siglo. ¿Estamos seguros de que desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta hoy ha habido o hay algunos compositores comparables a los citados? ¿O a lo mejor es que hay que esperar unas cuantas décadas para realmente valorarlos en su justa medida? Aunque no descarto que la valoración de Olivier Messiaen, György Ligeti o Witold Lutoslawski crezca mucho con el tiempo, me da la impresión de que no tienen la estatura de un Bach o un Beethoven. ¿No creen?
0 Comments